¿Se reiniciará el Ponfeblino a los 40 años de su cierre?

¿Se reiniciará el Ponfeblino a los 40 años de su cierre?

Hoy se cumple el 40 aniversario del cierre de la Ponferrada-Villablino que, desde entonces, se ha intentado revitalizar, de una forma más intensa los últimos años, con el proyecto de tren turístico o la vuelta al trabajo en los talleres de Villablino.

Locomotora nº11 arrastrando un tren de tolvas de carbón en Caboalles en abril de 1983. Foto: Didier Duforest

Imagen del libro ‘Ferrocarril de Ponferrada a Villabino’ de MSP en 1919

Este 10 de mayo, se cumplen cuarenta años del cierre de la línea minera Ponferrada-Villablino con la circulación del último del tren Correo por sus vías. Desde entonces, se han venido dado pasos para revitalizar esta línea que han sido acelerados estos dos últimos años con el proyecto de tren turístico Ponfeblino o la puesta en marcha de los talleres por parte de la Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario, auspiciadas las dos iniciativas por el Consorcio del Tren Turístico Ponfeblino, creado por el Consejo Comarcal del Bierzo y los Ayuntamientos de Cubillos del Sil, Palacios del Sil, Páramo del Sil, Ponferrada, Toreno y Villablino en 2016.

Desde 1921, esta antigua línea, concesión administrativa de la compañía Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) estuvo transportando carbón de las explotaciones mineras de la zona, además de viajeros y otras mercancías, hasta Ponferrada para su transbordo a la línea que la unía con las siderurgías del norte del país hasta 1995

Desde el fin de la actividad de MSP, renombrada ya como Coto Minero Cantábrico, actualmente en situación concursal, se han dado los pasos para poner este ferrocarril en manos del territorio y poder utilizarlo turísticamente, sin perder la puesta en valor de lo que constituye como patrimonio histórico industrial.

Ya en 2011, la empresa TRN Ingeniería y Planificación de Infraestructuras realizó estudio de viabilidad técnica y jurídica para la Junta de Castilla y León en el que se reflejaba que el coste de poner en servicio el Ponfeblino no bajaba de 20 millones de euros, aunque aconsejaba que se compartiese esta infraestructura con otros servicios ferroviarios. Posteriormente, Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario (ARMF) rebajó esos costes a unos 15 millones de euros.

El año pasado, la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León traspasó al Consorcio los antiguos talleres de Villablino y varios vehículos de este ferrocarril. Los talleres han sido cedidos a la ya nombrada ARMF, ahora ARMF Mantenimiento y Proyectos Ferroviarios, para la realización de varios proyectos como la puesta en marcha de los vehículos que circularán por la línea y el desarrollo de la tracción con gas licualdo.

Croquis de la antigua línea por donde puede circular el Ponfeblino (Imagen: Diario de Léon)

Entre los vehículos cedidos se encuentran cuatro antiguas locomotoras diésel (1003, 1004, 1006 y 1007), que están siendo revisados y puestas en marcha por ARMF, especialista en la restauración de material ferroviario. Además, se traspasaron un vagón cerrado tipo F y 20 tolvas, que están siendo también revisados en dichos talleres.

Solo queda prever las actuaciones necesarias en la infraestructura. Justo una semana antes de iniciarse el confinamiento, varios miembros de la asociación Cultural Ferroviaria Berciana (CFB) realizaron un recorrido por los 11 kilómetros del tramo de está línea entre Cubillos del Sil y Toreno. Según pudieron apreciar, la vía se encuentra en perfecto estado para que circule el tren, salvo cuatro tramos muy cortos donde faltan algunos raíles. También comprobaron que apenas hay leves derrumbes en trincheras, los túneles están en buen estado y solo sería necesario sustituir el vallado en el puente del Cantarín.

Además del Consejo Comarcal y todos los ayuntamientos de la línea, casi toda zona está de acuerdo con el proyecto.

Como CFB, para cuya asociación “si bien en un principio parecía que la administración autonómica estaba decidida a que el único ferrocarril de su competencia pudiera prestar un servicio de desarrollo territorial, nos estamos encontrando con demasiados años de parálisis”. Según esta asociación “cada mes que pasa es letal para un ferrocarril, que necesita actividad para evitar el deterioro del abandono, y más si cabe en una coyuntura de negro presagio económico post pandemia”.

Viaje al pasado en ferrocarriles históricos españoles

Desde que surge el primer ferrocarril hasta las ‘hipervelocidades’ de cerca 500 km/h. de los actuales trenes de alta velocidad y levitación magnética, este medio de transporte ha sufrido cambios, aunque su principio es el mismo: el transporte de viajeros o mercancías sobre un carril de hierro.

Dejando a un lado este escenario de casi ciencia ficción, existe un movimiento que intenta recuperar la antigua forma de viajar a velocidad más ‘reposada’. Y lo están haciendo restaurando vehículos que cumplieron con su cometido en otros tiempos y que ahora vuelven de nuevo a la vía. A este conjunto de vehículo ferroviario más la línea se le conoce como ‘ferrocarril histórico’.

En España, existen varias iniciativas que están haciendo volver a circular trenes por algunos tramos de líneas recuperados, además de museos que muestran sus colecciones material ferroviario. También proliferan proyectos para poner en orden en marcha algunos de estos vehículos o, simplemente, para rehabilitarlos y poder mostrarlos en un espacio expositivo.

Hace dos años, estas iniciativas y proyectos se unieron en la Agrupación de los Ferrocarriles Históricos Españoles (AFCHE), que trabaja en las normas para la circulación en este tipo de explotaciones, así como en la creación de una ley, que permita su regulación pero, de momento, estas iniciativas se han impuesto a sí mismas una autorregulación.

Mientras tanto, podemos disfrutar de un viaje como se realizaba hace más de 100 años en estos ferrocarriles históricos:

Tren de Arganda
La asociación Vapor Madrid realiza varias circulaciones los domingos de primavera y otoño por los cuatro kilómetros del antiguo Ferrocarril del Tajuña, entre la estación de la Poveda en Arganda del Rey y el apeadero de la Laguna del Campillo en Rivas Vaciamadrid, en la Comunidad de Madrid. Y los miércoles, los escolares también aprenden cómo funciona un tren de más de 100 años.

Los visitantes se suben a este tren formado por vetustos coches de madera, que volverán a ser ‘arrastrados’ este otoño por una de sus locomotoras de vapor. Pero este centenario tren no es el único protagonista, ya que toda esta línea y sus instalaciones constituyen todo un museo ‘vivo’ del ferrocarril.

  • Avda. de la Azucarera, 4–8,  Arganda del Rey (Madrid)
  • Cómo llegar desde Madrid
    • En coche: Salida 22 de A3 o salida 21 de R-3 y M-300
    • En Metro: Línea 9 hasta la estación de La Poveda
    • En bus: Líneas 311-A y 312-A
  • Tlf.: 630336840
  • www.vapormadrid.org
  • reservas@vapormadrid.org

Tren Azpeitia-Lasao del Museo Vasco del Ferrocarril

El que también es un museo ‘vivo’ es el ubicado en la estación y talleres del antiguo Ferrocarril del Urola en la población guipuzcoana de Azpeitia. Recoge una ingente muestra de antiguo material ferroviario de todo tipo, destacando sus locomotoras o el antiguo taller mecánico, que es uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de principios del siglo XX. Pero una de las actividades que más atrae a sus visitantes es el viaje en tren por un tramo de cinco kilómetros entre esta estación y el apeadero de Lasao.

  • Calle Julián Elorza, 8. Azpeitia (Gipuzkoa)
  • Como llegar: desde Bilbao y San Sebastián, en Euskotren hasta Eibar y bus a Azpeitia. De Vitoria-Gasteiz, en tren de Renfe hasta Zumarraga y buses a Azpeitia
  • Tlf.: (943) 15 06 77
  • museoa@euskotren.eus
  • www.bemfundazioa.org

Museo del Ferrocarril de Asturias
Otro museo que hace circular sus trenes históricos en sus ‘Sábados de vapor’, pero esta vez por las vías interiores de sus instalaciones, es éste que se encuentra en la antigua estación del Norte de Gijón, que cuenta además con una completa colección de material ferroviario de vía estrecha y está dedicado a la conservación, investigación y difusión de la historia ferroviaria de Asturias,

Tren Minero de Utrillas

También se están recuperando ferrocarriles mineros en los que se puede comprobar cómo se viajaba antiguamente y cómo se trabajaba en estos yacimientos. Como el Tren Minero de Utrillas, que rememora el transporte de mineral por las líneas auxiliares que utilizaba la antigua compañía Minas y Ferrocarriles de Utrillas (MFU) para transportar el carbón desde las bocaminas a los lavaderos de mineral.

Petit tren de les Mines (Pequeño Tren de las Minas)
Otro tren minero recuperado es Petit tren de les mines,que circula porel antiguo trazado ferroviario en el Coll de Pradell, situado en Vallcebre (Barcelona). Esta pequeña línea fue construida en 1947 y fue cerrada en 1962, hasta en que en 1996 un grupo de gente amante del tren y las minas empiezan a rescatarlo. Aunque temporalmente cerrado por las nevadas de este invierno, este pequeño convoy suele circular los domingos de primavera y otoño.

Otras iniciativas y proyectos

También forman parte de AFCHE distintas iniciativas que cuentan con proyectos de trenes o ferrocarriles históricos, como la Fundación Ferrocaib de Mallorca; Ecorail, la iniciativa de poner en circulación ciclorailes y dresinas en una línea de mercancías de FGV en la comarca barcelonesa del Cardener; la Asociación de los Amigos del Ferrocarril de Bilbao (AAFBilbao); la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT); los Amigos del Carrilet del Delta del Ebro en Tarragona, o seis asociaciones de Castilla y León integradas en Ferrocarriles del Duero (FCD), además de las empresas colaboradoras Rios Supply Chain y Mare Ingeniería. Además de estás, existen contados ferrocarriles históricos como el mítico tren del Parque Minero de Ríotinto en Huelva.

Dificultades para poner un tren histórico en vía

Foto de Rubén Morón del tren charter de PTG Tours a su paso por el ramal de Asland en Villaluenga de la Sagra (Toledo)

El jueves pasado se celebró en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial de Madrid la charla-coloquio sobre los trenes históricos en España, organizada por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid (AAFM). La jornada trató sobre la restauración y gestión de estos convoyes de la mano de Carlos Abadías de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT), Antonio Pedrero de Auxiliar de Patrimonio Ferroviario y Álvaro Galiana de la propia asociación madrileña.

La jornada llevaba el subtítulo de ‘Preservación del ferrocarril español desde el final del vapor hasta la liberalización del ferrocarril’ y esta parte de historia de tren fue ejemplificada con las experiencias de las dos asociaciones de amigos del ferrocarril y de Auxiliar de Patrimonio Ferroviario, la pequeña compañía privada de restauración y puesta en valor de material ferroviario.

Se consideran trenes históricos a las circulaciones que utilizan vehículos ferroviarios que, por su antigüedad o especiales características, merecen ser preservados como parte de nuestro patrimonio industrial. Existen varios de estos trenes que circulan fuera de la red de Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) como el Tren de Arganda o el Tren Minero de Utrillas, pero aquí se trataba de los que esporádicamente lo hacen por la Red Ferroviaria de Interés General (REFIG) o el resto de líneas gestionadas por Adif.

Fuera de España nos llevan ventaja: En Reino Unido, 11 millones de viajeros utilizan estos convoyes anualmente; en Francia, unos 3,7 millones, y en Alemania 2,2 millones, según datos de la Federación Europea de Ferrocarriles Turísticos y Museos Ferroviarios (FEDECRAIL). En nuestro país, esta cifra no alcanza las 50.000 personas al año.

Experiencias de Amigos del Ferrocarril

Viaje de AAFM a Valencia (Foto: J.C. Sevillano)

Una de las sociedades que compartió sus experiencias en esta jornada fue la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid (AAFM). Con más de 70 años de vida, se dedica a actividades como modelismo, documentación o charlas. También a la restauración de material ferroviario y a intentar ‘ponerlo’ en vía. De sus más de 480 socios, cuenta con una quincena de voluntarios, muchos de ellos profesionales ferroviarios, para realizar estas tareas.

A lo largo de todos los años que han venido recuperando estos vehículos, la asociación calcula que ha invertido aproximadamente 1,5 millones de euros, sumando las horas de trabajo voluntario y los materiales utilizados.

Actualmente tienen dos vehículos en proceso de restauración y han realizado la rehabilitación de ocho vehículos, aunque alguno de estos tiene que pasar por taller para completar su puesta a punto interior.

Viaje de AZAFT a Canfranc (Jorge Almuni Ruiz)

Por su parte, la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT) cuenta con 280 socios, de los que entre 20 y 30 participan en en los viajes del Tren Azul; en el Tren de Utrillas, que gestiona, o en los talleres restaurando material ferroviario.

Esta asociación siempre se ha caracterizado por su especialización en la restauración de coches de viajeros, como los coches de la Compañía Internacional de Coches Camas (CIWL), los furgones postales de Correos, o coches salón y restaurante que están aptos para circular por RFIG . Desde el año 1987, estos coches han sido utilizados varias veces al año en su Tren Azul (por el color de los coches camas) desde Zaragoza hasta varios destinos en la península ibérica.

Cesión de los vehículos que realizan estos trenes
Como el resto de las asociaciones de amigos del ferrocarril que solicitan a Renfe o a Adif, a través de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE), estos grupos han obtenido el usufructo de material y vehículos ferroviarios en desuso a un coste inicial cero. Pero esta cesión no es gratuita ya que existe la obligación de ejecutar un proyecto de restauración del material ferroviario y mantenerlo en las mejores condiciones posibles.

El coste de restaurar, por ejemplo, un coche de viajeros puede suponer una inversión de entre 50.000 y 250.000 euros (incluido el cálculo del trabajo de los voluntarios) que se realiza no solo para preservar un elemento del patrimonio ferroviario ‘per se’, sino para volverlo a ver circular por nuestras vías.

Pero no olvidemos que el propietario puede solicitar la devolución del material ferroviario. A lo largo de estos últimos años han existido varios tipos de contratos de cesión desde el que las partes pueden acordar el reembolso del dueño original de las inversiones realizadas por la asociación o el más leonino de restitución sin ningún tipo de contraprestación económica.

Así pues, la asociaciones tienen que asumir una importante inseguridad jurídica que se traduce en que se han dejado pasar bastantes oportunidades para conservar todo tipo de material ferroviarios que, suponemos, se han perdido.

Pequeña empresas
Otra de las alternativas tratadas en esta jornada fue la de creación de empresas privadas que se dedican a realizar tanto la restauración como la gestión de este material ferroviario. En este sentido, Auxiliar de Patrimonio Ferroviario, una sociedad limitada fue creada en 2017 por Antonio Pedrero, con la convinción que ésta es la mejor manera de poner en valor del antiguo material utilizado en el ferrocarril.

Esta pequeña compañía, que normalmente alquila su vehículos y servicios tanto al operador ferroviario Alsa Rail como a las asociaciones que quieran poner en la vía un tren, cuenta con dos locomotoras diésel-eléctricas 2100 con las que remolca el tren de Felipe II para la operadora asturiana de bus y tren.

Con las dos primeras máquinas y cuatro antiguos coches 5000, restaurados por otra asociación de amigos del ferrocarril, la de Venta de Baños, Alsa ha realizado del 25 al 29 de enero un tren charter para la agencia británica especialista en viajes en tren PTG Tours desde Madrid a Zafra y el puerto de Huelva, y regreso por Manzanares y Alcázar de San Juan.

Ejemplo del desarrollo de estas alternativas es la firma, en el marco de FITUR, de sendos convenios de colaboración por parte de las dos asociaciones y Alsa con el objetivo de desarrollar actividades que fomenten la preservación, recuperación, mantenimiento y operación del patrimonio histórico ferroviario. Lo que supondrá este acuerdo es lo que venían haciendo hasta ahora, la operadora ferroviaria seguirá traccionando y operando los trenes históricos de las dos sociedades. para lo que aportará el personal ferroviario homologado, realizará la formación necesaria y prestará asistencia técnica para el desarrollo de estos productos turísticos.