Minería y transporte de mineral en el levante almeriense

Minería y transporte de mineral en el levante almeriense

A finales de agosto se publicará bajo demanda ‘Minas, cables, ferrocarriles y embarque de minerales’ de Juan Antonio Soler y Andrew Debey, un libro en versión en español e inglés de gran formato con 485 ilustraciones y extensa documentación sobre la historia de la mineria y el transporte de mineral en la zona del levante almeriense entre 1840 y 1970.

Tras más de 10 años de investigación por parte de los autores en España, EEUU, Francia, Alemania o Noruega, esta obra hace un repaso de las explotaciones mineras y el transporte de mineral en los municipios almerienses de Bédar, Los Gallardos, Mojácar, Garrucha y Turre. Se analiza el ferrocarril minero de Bédar a Garrucha o el cable aéreo paralelo de la Compañía de Águilas. Además se incluyen todos los ramales asociados y la línea ferroviaria utilizada para la construcción del puerto de Garrucha. El libro trata también de las fundiciones y de las minas, tanto las subsidiarias de los medios de transporte antes mencionados como las de las minas de la zona de Sierra Cabrera.

Un cable aéreo de 16 km
Esta obra destaca el cable aéreo de la Compañía de Águilas, que fue el más grande de aquella época con 16 km de longuitud, el segundo cable más largo del mundo y el de más volumen de carga con una capacidad de 450 toneladas cada 10 horas. Por otra parte, la línea de ancho métrico de Bedar a Garrucha, que operó entre 1896 y 1930, contaba con 17,2 km de recorrido, junto con los 3,6 km de sus dos ramales. La línea fue inaugurada el 1 de enero de 1897 y permitió la construcción de otros sistemas de transporte adicionales para las minas ubicadas en su periferia.

Además de detallar los aspectos técnicos de cada sistema de producción o tansporte utilizados, se relatan aspectos humanos. Se detalla desde la dieta de los trabajadores hasta sus condiciones de vida, además de la evolución del sistema médico, huelgas, actos de sabotaje o los robos en las minas.

Los buenos resultados del cable de Águilas llevaron a la construcción de otros sistemas de transportes secundarios y, posteriormente, una línea ferroviaria que también conectaría Bédar con Garrucha y Mojácar, realizada la empresa minera de la competencia del de Águilas, la compañía Chávarri y Lecoq.

Una crisis minera agravada por el estallido de la Primera Guerra Mundial, provocó la fusión de la Compañía de Águilas con la Chávarri y Lecoq. En 1917, se tomó la decisión de combinar ambos servicios paralelos con la instalación de un nuevo cable aéreo mucho más corto, lo que supuso el desmantelamiento de una gran parte del gran cable. El crack del 1929 causó la paralización de las operaciones mineras y el desmantelanliento de cables y vía férrea.

La reactivación de la minería a principios de la década de los 1950 llevó a la reapertura de algunas de las minas de mineral de hierro de la sierra de Bédar y a la instalación de dos cables aéreos que se conectaron a través de carretera. Pero en 1972,la actividad minera se detuvo definitivamente.

La publicación de este libro se está realizando por medio de reservas en el correo juan.ant.soler@gmail.com para la versión en español o en andy-tank-1@hotmail.co.uk para la inglesa.

El Día del Libro y de Sant Jordi en tiempos difíciles

Hoy en el Día del Libro a nivel mundial y de Sant Jordi, en Cataluña, varias instituciones ferroviarias van a realizar diversas actividades virtuales para celebrar la relación de la literatura con el tren, en estos momentos tan difíciles para realizar actos presenciales. Para ello, han optado por desarrollarlos de forma virtual como exposiciones online, vídeos de escritores, o concursos de relatos y de dibujos.

En este día, el mundo se llena de libros y actividades culturales en las que editoriales, librerías, asociaciones e instituciones intentan fomentar la lectura, vender libros y presentar las últimas novedades, aunque sea de una forma distinta a la de otros años.

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) presenta en su página de You Tube las palabras del poeta y catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada, Luis García Montero; Raquel Lanseros, primer Premio del Tren de Poesía de 2011; Antonio Lucas, del 2006; ; Aurora guerra, accésit a Premios del Tren de Poesía de 2014; Eduardo Medicutti, primer Premio del Tren de Cuento de 2011; Ben Clark, accésit a Premios del Tren de Poesía de 2013; Almudena Ballester Carrillo, primer Premio del Tren de Cuento de 2014; Vicente Molina Foix, primer Premio del Tren de Cuento de 2010, y Benjamín Prado, primer Premio del Tren de Cuento de 2008.

En la web el Museo del Ferrocarril de Madrid, uno de los museos de FFE, se puede realizar un ‘Paseo literario por el Museo del Ferrocarril’ de la mano de diez de los principales autores de la literatura española con la posibilidad de disfrutar de fragmentos de sus obras en las que el tren es protagonista. Esos fragmentos literarios se relacionadas con algunas de las piezas más significativas de la colección del museo, como ‘Un viaje de novios’ de Emilia Pardo Bazán, que se liga a los caloríferos, recipientes que contenían agua caliente y que se colocaban en el suelo de los coches para que los viajeros tuviesen calor en los píes, o ‘Paz en la guerra’ de Miguel de Unamuno, con la locomotora eléctrica trifásica nº 3, que utiliza esta nueva tecnología que se vislumbra en la obra del escritor bilbaíno.  

Por su parte, la página de Facebook del Museo del Ferrocarril de Asturias, de la red de museos del Ayuntamientos de Gijón, ofrece la descarga gratuita de la obra ‘Veinte años de vida ferroviaria. Memorias de un maquinista’, escrita por el maquinista, político y escritor Luis Zurdo Olivares en 1912.

A través de la asociación de Amigos de Museo del Museo Vasco del Ferrocarril, la biblioteca del museo nos presenta el libro más antiguo que tiene en sus estantería. Se trata de la cuarta edición de ‘Nueva guía de caminos para ir desde Madrid, por los de rueda y herradura, a todas las ciudades y villas más principales de España y Portugal, y también para ir de unas ciudades a otras’ de Santiago López, publicada en Madrid en 1828.

La Asociación Turística Ferroviaria-Turisferr aconseja, en su web, quince libros de viajes para celebrar este día viajando desde casa, desde ‘Guía Para Viajeros Inocentes’ de Mark Twain hasta ‘Tren fantasma a la Estrella de Oriente’ de Paul Theroux, pasando por ‘Una historia del mundo en 500 viajes en tren’ de Sarah Baxter.

Día de Sant Jordi en Cataluña

Por su parte, en Cataluña se celebra esta jornada el Día de Sant Jordi, en el que es costumbre que se regalen libros y rosas. El origen de esta fiesta es una mezcla de tradiciones de distintas épocas. Coinciden el hecho de que Sant Jordi sea el patrón de Cataluña, desde el siglo XV, y por el otro, la leyenda de que este santo venció al dragón que atemorizaba al pueblo y a una princesa y, al atravesarlo con la espada, del cuerpo de la bestia brotaron rosas rojas, de las que regaló una a la dama.

Aquí, el Museo del Ferrocarril de Cataluña, también de FFE, organiza la exposición colectiva ‘La Casa de los Trenes’, que se dará a conocer a través de su plataformas digitales y en la que todos podemos participar aportando relatos de un máximo de 150 palabras en cualquiera de las cuatro lenguas oficiales del Estado o dibujos inspirados en el ferrocarril al email educacio@museudelferrocarril.org, indicando el nombre del autor y su edad.

Hasta el 30 de mayo, los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) y la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelones convocan el VII concurso de tuitrelatos ‘Un viaje de Historias’ con una extensión máxima de de 280 caracteres, que podrán ser presentados en lengua catalana o castellana en la cuenta corporativa en Twitter de este operador autonómico con la etiqueta #FGCrelats.

Por su parte, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y el Gremio de Floristas de Cataluña organizan ‘Amor gigante para la gente mayor‘ , una acción solidaria, que consiste en la colocación de rosas rojas a los asientos vacios que reservados del metro y autobuses para personas mayores, el colectivo más castigadas por la crisis del coronavirus. Se invita a los viajeros que encuentren estas flores que hagan una fotografía y la compartirla en redes sociales con la etiqueta #UnaRosaPerLaGentGran.

También hasta esa fecha, el tranvía de Barcelona TRAM desarrolla ‘La TRAMa’, el sexto concurso online de relatos colectivos en catalán, que inicia y dinamizar cinco escritores y, a partir de aquí, un equipo de 10 coautores crearán 15 relatos diferentes. El único requisito que deben cumplir las narraciones es que el este medio de transporte sea escenario, directo o indirecto, del argumento. De una manera u otra, el tranvía debe aparecer en todos los relatos, como un elemento más de la narración. Además, TRAM ha pedido a la ilustradora María Picasso que plasme en una imagen, por un lado, la tradicional leyenda de Sant Jordi y, por el otro, los trabajadores del tranvía que están trabajando en estos día confinamiento.

Viajar en trenes Regionales en tiempos difíciles

El escritor y periodista Alfonso Vila Francés ha publicado en Maledictio Ediciones, una de las editoriales asociadas a la revista Jot Down, el libro ‘España en Regional’, en el que nos presenta un ramillete de viajes en trenes Regionales por España. Y lo hace en este tipo de convoyes que cubren las ‘medias distancias’ de este país ‘vaciado’, advirtiendo que no tiene nada contra los viajes en el AVE o en los trenes Cercanías, que se dedican a dar servicio a las grandes ciudades. Y estas prosaicas crónicas llegan en un momento especial, en el que las que podemos utilizar para rememorar nuestros pasados viajes por esas zonas o hacer funcionar nuestro imaginario para realizarlos con el pensamiento.

Pero por contra de lo que pudiera parecer, no viaja solo, pues es un tren mucho más barato que los mentados y, ‘curiosamente’, tiene paradas intermedias, donde ‘satisface’ la necesidad de la gente que tiene que desplazarse.

En sus textos, se percibe que Alfonso Vila disfruta del viaje, pues le pone en contacto con una España olvidada, desconocida y enigmática. Nos dice que “A veces, ni siquiera hace falta bajar del tren, con escuchar las conversaciones de los otros viajeros ya es suficiente. Con estudiar sus rostros y ver sus equipajes y tratar de imaginar los motivos de su viajes ya es suficiente”.

Comienza sus recorridos en estos trenes a mediados de 2018 y los termina hace un par de meses. El primer capítulo se inicia en su ciudad natal, Valencia, para acercarse a Cuenca y a Madrid. Pero, “quién es el loco que se tira cuatro horas en tren para ir de Valencia a Cuenca pudiendo ir en una hora con el AVE”, se pregunta el autor.

Estación de Encinacorba en la Zaragoza-Sagunto

Al ser viajes encadenados, regresa a su origen para volver a marchar hacia Alcázar de San Juan y de allí a Mérida, para regresar al hogar a través de Madrid.

El segundo capítulo del libro continúa el periplo por Ávila, Valladolid, León, Gijón, Bilbao, Burgos, Madrid, Soria, Ávila para volver otra vez a Burgos. El tercero recorre las líneas de Cataluña y Aragón, recalando en Tarragona, Zaragoza-Lérida, La Pobla de Segur, Canfranc, Reus, Barcelona y Puigcerdà.

El siguiente recorrido le lleva a realizar los trayectos Valencia-Alcoy y Alicante-Águilas, y el quinto. la circunnavegación del río Ebro sobre raíles, de Zaragoza a Miranda de Ebro vía Logroño, y vuelta por Pamplona. Y el último capitulo termina con dos recorridos: uno de Alcázar de San Juan a Jaén y otro, un viaje en el ‘último Regional’, que no desvelaremos.

Todas estas crónicas han sido publicadas al ritmo del tren en la revista digital FronteraD bajo en mismo título, pero en este libro el autor las da cohesión en más de 200 páginas acompañadas por unas 30 fotografías, todas hechas desde el tren, que ilustran la decadencia de estas líneas ‘vaciadas’.

Alfonso Vila Francés, fotógrafo y escritor 
A veces, Alfonso Vila Francés es un fotógrafo que escribe y otras veces un escritor que hace fotos. Ha publicado novelas, libros de poesía, de relatos y de ensayo y artículos, en múltiples revistas. Con estas obras ha ganando algunos premios, como el Miguel de Cervantes, Vila de Canals, Diputación de Castellón, Ciudad de Getafe, Marco Fabio Quintiliano, Dionisia García, Mariano Roldán o Villa de Cox.

El libro se puede comprar aquí y se recibe por correo.

Las guías ferroviarias fueron los libros de viaje del XIX

Desde el comienzo de la historia del tren en pleno siglo XIX, las compañías ferroviarias, y empresas relacionadas con los viajes o la información comenzaron a hacer públicos los horarios de los trenes para informar a los viajeros de las posibilidades de su trayecto. Primero como avisos en los periódicos locales y, después, los imprimían en forma de los tradicionales horarios de bolsillo.

Pero lo que supuso un salto cualitativo en estas publicaciones meramente operativas fue transformarlos en auténtica guías turísticas, ante la necesidad que tenía el viajero de otro tipo de informaciones para conocer las zonas que atravesaba o visitaba, no solo las horas de paso de los convoyes por la estación. Hay que tener en cuenta que estamos en los albores de los viajes de vacaciones o de ocio, tal y como hoy los conocemos, aunque solo pudieran disfrutaban de ellos una élite de la una determinada capa social.

La guía Bradshaw

A finales de este siglo, aparecieron estas guías turísticas en Gran Bretaña: Ia ‘Continental Railway Guides’ de editor George Bradshaw, inspiradora de la serie documental de la BBC que recorre Europa de la mano del político británico de raíces españolas Michael Portillo, o la Thomas Cook, que la agencia de viajes homónima lanzó en formato breve para que el viajero Ia pudiera llevar en su equipaje.

Además de los típicos horarios de bolsillo, las propias compañías ferroviarias comenzaron a publicar guías ilustradas de este tipo, que reproducen el mismo esquema que las anteriores: informaciones útiles de las ciudades o zonas que atraviesa el tren; descripción del recorrido, material utilizado e infraestructuras ferroviarias; un esbozo histórico de la empresa e informaciones prácticas del viaje en tren como extractos de los reglamentos de viajeros, sus tarifas y también sus horarios.

En estas publicaciones también se insertaba publicidad de otros productos y servicios ‘externos’, normalmente vinculados a las zonas por donde discurre el medio de transporte. Toda una herramienta para la publicidad: ensalzar las maravillas del recorrido, mientras se ofrecen informaciones de sus servicios.

Guías ferroviarias en España

Ilustradas con imágenes y con descripciones del itinerario

Con la aparición del tren en España, las compañías ferroviarias más sobresalientes, en aquello años, privadas, también empezaron a editar horarios e itinerarios de sus trenes. Años después, varias iniciativas particulares y las propias compañías publican el tipo de guías turísticas de las que trata este artículo.

En los albores del ferrocarril patrio en 1848, la ‘Guía del Viajero en España’, especializada en las comunicaciones por carretera, comienza a dedicar al tren un escueto apartado. Este prontuario general de historia, geografía y estadística, editado por Francisco de P. Mellado entre 1818 y 1876, fue la primera de las publicaciones españolas que incluyó una especial alusión al tren.

Siguieron a ésta otras publicaciones, ya plenamente ferroviarias, como la ‘Guía Práctica Valverde’, denominada así por su autor Emilio Valverde y Álvarez. Eran unos pequeños libros, uno por cada una de las líneas principales que recorría, ilustrados con fotografías y grabados a tinta, y someras descripciones de los lugares que transitaba.

O el breve ‘Manual del Ferro-Carril de Madrid a Aranjuez’ de G. y A., sobre la segunda línea construida en la España continental, e impreso con un plano litograñado de su trazado y ocho esplendidos grabados de lo más destacado que los viajeros podían disfrutar.

Durante varios años, las compañías españolas no fueron muy dadas a editar sus horarios, imaginamos por las quejas que pudieran producir su incumplimiento. Pero con el desarrollo del turismo desde principios del siglo XX, intentaron impulsar este tipo de acciones para aumentar la demanda de estos viajeros, sobre todo el que pudiera provenir de fuera de nuestras fronteras.

Se puede considerar que la primera guía turística editada por una empresa ferroviaria fue ‘Guía descriptiva de la compañía Caminos de Hierro del Norte de España’, que era publicaba dos veces al año en inglés, francés, alemán y castellano.

Guía descriptiva de ‘Caminos de Hierro del Norte de España

Esta guía ilustraba todas las líneas que gestionaba Norte, en especial, la de su trazado principal, la Madrid-Hendaya. En el recorrido por la conocida como línea ‘Imperial’, describe no solo los encantos de las ciudades y pueblos que atraviesa, sino la diferencia del clima, vegetación y topografía de estas zonas, con profusión de imágenes en blanco y negro, y diversos gráficos. Desde su inicio en Madrid hasta adentrarse en las estribaciones cantábricas y alcanzar San Sebastián y la frontera francesa, pasando por Guadarrama y la llanura castellana, este libro de viajes nos describe vividamente lo que un viajero de principios del siglo XX podía disfrutar en y desde el tren.

Pero no solo sirve para conocer las delicias turísticas de las zonas que atraviesa el tren, también se desvía de la ruta y nos ofrece la posibilidad de visitar otras zonas cercanas ‘localizaciones’ ferroviarias como los talleres de Norte en Valladolid, los vehículos ferroviarios que transitaban por la línea, Ias monumentales obras de infraestructura o varias instalaciones ferroviarias curiosas.

También hace incursiones al resto de sus líneas de Norte como Villalba-Medina del Campo por Segovia, Venta de Baños-Santander, Palencia-Coruña, León-Gijón, Bilbao-Castejón, Alsasua-Zaragoza, Zaragoza-Barcelona o Valencia- Tarragona y otras ramificaciones y pequeños tramos que Norte gestionaba.

A partir de 1931, la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) también comenzó con este tipo de publicaciones con su ‘Guía oficial ilustrada con los itinerarios y servicios de trenes de viajeros’ en castellano y francés, que tenía parecidas características que la de Norte. También hacía referencia a sus tarifas y reglamentos pero lo que nos interesa es la descripción ‘viva’ de las rutas que seguían sus trenes y de las ciudades y pueblos que atravesaba, con referencia a su historia, geografía y curiosidades, hoy casi dignas de estudios etnográficos. Y no deja de hacer breves visitas a otros lugares relativamente próximos que no conectaba directamente, como las islas Baleares o Marruecos.

Libro de Oro de MZA

Pero la más publicación más destacada de esta compañía fue su ‘Libro de Oro de MZA’, un gran volumen con cuidada encuadernación de lujo en tela y grandes dimensiones que la compañía editó en la década de 1930. Este gran álbum contenía los mismos apartados de las ‘guías descriptivas0’ pero ya con algunas imágenes en color y gran profusión de publicidad, sobre todo en su última parte.

Otras ‘majors’ ferroviarias de aquellos tiempos, como la Compañía Nacional de los Ferrocarriles del Oeste de España, también sacaron este tipo de ‘guías descriptivas’.

Mucho después llegarían tiempos de vertiginosos avances en las comunicaciones y la información, léase internet, pero estas guías ‘físicas’ «recopilaban las noticias útiles para los viajeros, tan útiles como la distancia hasta la población próxima, la existencia de servicio de carruajes, hospedajes y edificios notables», como nos recuerda Ana Cabanes Martín, jefa de la Biblioteca y Documentación del Museo del Ferrocarril de Madrid. Eran precedente de los actuales libros de viajes, que «estaban encaminadas al fomento del turismo y a los viajeros que tomaban el tren para trayectos de recreo», concluye.

El declive del tren en Asturias en artìculos de Ángel de la Fuente

Ángel de la Fuente Martínez ha publicado en Ediciones Trabe su libro ‘Asturias pierde el tren’, una recopilación de treinta y cinco artículos que ha publicado en estos último veinte años sobre este medio de transporte, la mayoría de ellos, en el diario La Nueva España entre los años 1998-2019, desde una triple óptica: patrimonio, recurso educativo y crisis del ferrocarril en Asturias. Una de las preocupaciones del autor es la importancia de este medio de transporte como elemento clave en el patrimonio histórico y como recurso turístico, dedicando alguno de los artículos a los trenes turísticos de FEVE, ahora gestionados por Renfe.

Comienza el libro con referencias a los trenes turísticos con textos como ‘El tren de las piraguas no ha echado humo’, ‘El tren del Ferrol-Ortegal’, en los que se aborda la importancia de este medio de comunicación para potenciar el sector terciario. Artículos como ‘Sabias lecciones desde el tren’, ‘Aprender sobre raíles’, ‘Penurias a pie de andén’, ‘La estación que perdimos’ nos acercan al patrimonio histórico-artístico que nos ha legado tren.

El segundo bloque está referido al ferrocarril como recurso didáctico, ya qu por la profesión del autor no podía pasar por alto el potencial que tiene el ferrocarril en la enseñanza. Y la tercera parte de esta obra se detiene en la desoladora situación en la que se encuentra este medio de transporte.

También nos ha ilustrado sobre los azulejos de la estación del Ferrocarril Vasco-Asturiano, que es utilizado como recurso didáctico. También se pueden utilizar como ayuda educativa o simplemente de conocimiento los titulados ‘El tren del centenario’, ‘Sabias lecciones desde el tren’, ‘Aprender sobre raíles’ o ‘Penurias a pie de andén’. Aquí el docente podrá encontrar propuestas didácticas para llevar a cabo con el alumnado tanto de Primaria como de Secundaria.

Finalmente, el libro se centra en la crítica con propuesta de soluciones ante el caos que vive el tren en Asturias con temas como ‘La Asturias perdida’, ‘La desoladora situación ferroviaria de Asturias’, ‘Un cementerio ferroviario en Fuso de la Reina’, ‘La tortura del ancho métrico’ o ‘Viajar en acho métrico entre Oviedo y Ferrol’.

Ángel de la Fuente, geógrafo e historiador dedicado a la enseñanza

Ángel de la Fuente Martínez es un geógrafo e historiador con investigaciones sobre aspectos del entorno cultural, histórico y geográfico de Asturias: Se ha dedicado a la docencia en diversos Institutos de Bachillerato de Asturias, y de 2007 a 2009, fue vocal de la Comisión de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias.

Ha escrito otras obras como ‘Un paseo por San Juan de Priorio-Las Caldas’, además de ser coautor de publicaciones sobre educación, geografía, historia, patrimonio artístico e histórico y el ferrocarril. También colabora habitualmente en el diario ‘La Nueva España’ y en la revista de la Asociación de Inspectores de Educación ‘Avances’.

El libro se puede adquirir en la web de la editorial Trabe.