La estación madrileña de Delicias cumple 140 años

Vídeo producido por Renfe en 1986 para el Museo del Ferrocarril sobre la inauguración de esta estación, basándose en la noticia publicada por ‘La Ilustración Española y Americana’

La estación de Delicias fue inaugurada el 30 de marzo de 1880, como la primera terminal con carácter definitivo que tuvo Madrid, ya que entonces Atocha era un apeadero y Príncipe Pío una estación provisional. Actualmente, alberga el Museo del Ferrocarril de Madrid con una amplia selección de locomotoras y coches, relojes ferroviarios, modelismo o sobre infraestructura de vía, además de varias muestras de historia y arte del tren en España.

El proyecto para la construcción de esta terminal fue encargado al ingeniero francés Émile Cacheliévre, que diseñó un edificio de viajeros funcional pero de proporciones monumentales para la época. La estación se construyó en el plazo récord de once meses, gracias al carácter absolutamente práctico del proyecto.

Su nave principal, que es un amplio espacio de 170 m de longitud, 35 metros de ancho y 22,5 de altura, cubierto con una armadura de hierro de pórticos ensamblados, fue muy novedosa para la época y se la se considera la joya de la arquitectura del hierro del XIX.

En principio fue sólo la terminal que la compañía de Ciudad Real a Badajoz, de ahí que inicialmente se la conociera como estación de Ciudad Real. Pocas semanas después, aquella empresa fue absorbida por la compaía Madrid. Zaragoza y Alicante (MZA) que, a su vez, la cedió a la Madrid-Cáceres-Portugal (MCP).

Poco tiempo tuvo para poder llevar con orgullo el distintivo de la principal estación de Madrid. La construcción del nuevo y monumental apeadero de Atocha en 1892 supone su lento ocaso, que empieza a quedarse pequeña.

Desde su origen, la estación se estructuró en tres áreas bien definidas: mercancías, viajeros y tracción. El servicio de mercancías estaba en el terreno comprendido entre la vía de salida de los trenes de viajeros y el ferrocarril de circunvalación, y disponía de muelles cubiertos y descubiertos para ganado y carbón, vías de carga y descarga, y patios de camionaje. El servicio de tracción se situó en el lado opuesto y fue creciendo hasta contar con depósito de locomotoras, puente giratorio, naves de reparación, aguadas, depósitos de agua y de combustible, grúas, vías y talleres de recorrido. Y, finalmente, el servicio de pasajeros, instalado en el edificio principal, construcción singular formada por dos pabellones laterales adosados a la gran nave central de vías y andenes. Estas áreas de trabajo se complementaron con edificaciones como viviendas ferroviarias, pabellón sanitario, cooperativa o iglesia.

En 1961, cuando el popular Lusitania Express se traslada a los andenes de Atocha, sus días de Delicias están contados y el 30 de junio de 1969, con la salida del tren expreso nocturno con destino a Badajoz, finalizó su servicio de viajeros y en 1971 al de mercancías.

En 1984, abre al público el Museo del Ferrocarril de Madrid en esta la antigua terminal para ofrecer una amplia selección de vehículos y de elementos ferroviarios que pretende mostrar la evolución de este modo de transporte. Su nave central alberga una muestra variada de locomotoras y coches, a través de la cual se puede comprender la evolución de la tracción. A ambos lados. se abren varias salas de relojes, de modelismo o sobre la infraestructura.

Exposición sobre el aniversario
Hoy a las 16:30 h., a la misma hora en que se inauguró la estación en 1880, el Museo del Ferrocarril de Madrid presenta una exposición virtual titulada ‘Madrid-Delicias. 140 años de una estación’.

A lo largo de quince secciones, esta muestra dará conocer los aspectos más relevantes de este singular edificio y del complejo ferroviario que se desarrolló en su entorno, desde su historia, su construcción, su influencia en el barrio en el que se sitúa, su actividad ferroviaria, sus viajeros, su aparición en el cine y el arte, su cierre final al tráfico hasta su conversión en museo.

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